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Paté de Pollo Casero

Paté de Pollo Casero

Porciones / número de personas: 4 personas
Tiempo de Preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 7 minutos
Categoría: Aperitivos y Tapas
Dificultad: Fácil

Ingredientes para preparar Paté de Pollo Casero

1 cebolla
Aceite de oliva
Media pechuga de pollo
Un poco de leche
Sal
Pimienta
200 gr. de queso tipo Philadelphia
Una pizca de sal

Cómo preparar Paté de Pollo Casero

¿Te ha sobrado pollo? ¿Quieres dar a tus hijos un sándwich nutritivo, sano y riquísimo? ¿Vienen invitados a casa y quieres ofrecerles unos aperitivos diferentes? La receta de paté de pollo se convertirá en tu tabla de salvación.

Esta receta la aprendí de mi amiga Maribel. ¡Y ahora la saco incluso más provecho que ella! Me encanta hacerla porque no me lleva mucho tiempo en la cocina y me parece sana y nutritiva. Si la hago para los niños procuro que el paté no esté picante, pero si la vamos a consumir adultos le pongo bastante pimienta negra, que le da un toque muy especial.

Para comenzar a preparar el paté de pollo casero ponemos un chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén. A continuación, pelamos y picamos la cebolla muy fina. Una vez esté caliente el aceite echamos la cebolla en la sartén, y cuando esté pochada añadimos los trozos de pollo, cortados en daditos pequeños. Damos vueltas para que no se pegue, y retiramos cuando el pollo esté hecho, sin llegar a dorarse.

A continuación, ponemos la mezcla de cebolla y pollo en un bol y dejamos que se temple. Después, incorporamos un poquito de sal, unos granos de pimienta negra y el queso. Batimos bien con la batidora, añadiendo un poco de leche para que la textura sea un poco más cremosa.

Solo queda meter al frigorífico para que el paté termine de asentarse antes de ser consumido. ¡Riquísimo!

Introducción de la receta

El paté de pollo casero es un auténtico comodín en la cocina. Podemos comerlo con tostadas o hacer deliciosos sándwiches. Nos sirve como base para un rico aperitivo o incluso se puede degustar con galletas. Un básico que no debe faltarnos en nuestro frigorífico.